Un juez dicta prisión preventiva para la presentadora Laura Bozzo por un presunto delito fiscal

Un juez mexicano ha dictado prisión preventiva a la presentadora de televisión Laura Bozzo por la venta de una propiedad que fue incautada por la Servicio de administración tributaria (SE SENTÓ). El comunicador, nacido en Perú en 1952, supuestamente lleva una deuda de 13 millones de pesos con el fisco, según publicaron este miércoles varios medios.

El juez, a solicitud de la Procuraduría General de la República, ha ordenado el ingreso del conductor al penal de Santiaguito, Estado de México, al percibir el riesgo de fuga, asegura. El universal. Bozzo, quien tiene nacionalidad mexicana, peruana e italiana, no había proporcionado a la Justicia un domicilio permanente. El delito de estafa fiscal, calificado de grave por la reciente reforma penal, conlleva la prisión preventiva informal.

La vida de Laura Bozzo es plagado de escándalos. Su carrera televisiva comenzó en Perú en la década de 1990, durante el gobierno de Alberto Fujimori, con un programa de entrevistas. Más tarde, Telemundo compró los derechos de su exitoso programa. Laura en América para retransmisión en el continente. En 2002, mientras aún vivía en Perú, fue arrestada en el aeropuerto de Lima por sus vínculos con el controvertido ex presidente Fujimori y su mano derecha, Vladimiro Montesinos.

Radicada en México desde hace más de una década, Bozzo ha protagonizado programas del corazón de TV Azteca y Televisa, donde cada capítulo de su programa de entrevistas atrajo a 24 millones de espectadores. En septiembre de 2013, como documentó la revista Proceso, la presentadora utilizó un helicóptero del Gobierno del Estado de México para visitar las zonas afectadas por el huracán Manuel y grabar su programa de televisión mientras aparecía colaborando en los esfuerzos de rescate. En 2015 fue despedida de Televisa luego de que el gobierno mexicano abriera una investigación por una presunta violación a los derechos de los menores.

En los últimos años, el SAT se ha ganado una reputación de dureza frente a los incumplimientos de empresas y personalidades. Su jefa, Raquel Buenrostro, se ha jactado de la la recaudación aumenta entre los grandes contribuyentes, que han permitido compensar la caída en otros ámbitos por la crisis económica del coronavirus.

Nota extraída de El País