Refugiados y migrantes en Ecuador tendrán protección laboral con ACNUR y OIT

La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) firmaron este jueves un acuerdo para mejorar la protección e integración laboral de las personas en situaciones de movilidad humana y sus comunidades de acogida en Ecuador.

El acuerdo entre ambas organizaciones “tiene como objetivo facilitar soluciones integrales y la protección del derecho al trabajo decente para refugiados y migrantes”, dice un comunicado difundido hoy por esa agencia de Naciones Unidas.

Firmado por Elena Montobbio, subdirectora de la Oficina de la OIT para los Países Andinos, y Giovanni Bassu, representante de ACNUR en Ecuador, el documento también busca “una estrecha colaboración con el Gobierno y las organizaciones de empleadores y de trabajadores”.

Todo ello “para la creación, fortalecimiento y adecuación de políticas, programas y servicios necesarios para que personas refugiadas y migrantes accedan al empleo, el autoempleo y otros esquemas de protección social adecuados y sostenibles”.

Desde que comenzó la crisis venezolana, unos 450.000 migrantes se han asentado en el país según datos oficiales y 600.000 según conteos alternativos de organismos locales e internacionales.

La pandemia los ha puesto en una situación de mayor vulnerabilidad porque tienden a trabajar de manera informal, lo que ha privado a muchos de todos los ingresos.

En el país andino también hay una población de refugiados de unas 60.000 personas, la mayoría del conflicto colombiano.

“Este acuerdo llega en un momento muy delicado para las poblaciones en movimiento, siendo uno de los grupos más afectados por las consecuencias de la pandemia y la crisis económica”, dijo Montobbio.

Y agregó que “entre estas personas y el trabajo existen varios obstáculos de carácter legal, administrativo y social”, pues cuando finalmente encuentran un trabajo se suele encontrar en el sector informal donde no se suelen respetar sus derechos.

“Este convenio es una gran oportunidad para mejorar las condiciones y perspectivas laborales de las personas en situación de movilidad humana y las comunidades que las acogen. No solo para contribuir a su calidad de vida, sino también para promover la inclusión y la igualdad de trato en el acceso a un trabajo ”, resaltó Bassu al respecto.

El convenio permitirá a ambas organizaciones trabajar conjuntamente en procesos de recolección, análisis e intercambio de información sobre la población refugiada y migrante, con el objetivo de apoyar al Estado ecuatoriano en el diseño de políticas y programas de integración socioeconómica más efectivos e inclusivos.

En el marco de esta alianza, ACNUR y la OIT centrarán sus esfuerzos en actividades como el fortalecimiento del Sistema Nacional de Cualificaciones y la transversalización del enfoque de movilidad humana, género, diversidad y edad, en sus normas técnicas, procedimientos y servicios.

En la misma línea, buscarán incidir en los órganos de gobierno, instituciones de educación superior e institutos tecnológicos para la eliminación de barreras, facilitación del reconocimiento, homologación o revalidación de títulos.

Otro objetivo es capacitar tanto a funcionarios públicos como a personal de instituciones privadas sobre los derechos laborales de las personas refugiadas y migrantes, además de promover la agenda de integración desde las ventajas y oportunidades que pueden traer para el desarrollo económico empresarial en el Ecuador.