Quo vadis Quito?

El insólito problema que vive la ciudad de Quito adquiere cada día más caracteres alarmantes.

Parece ser una de las películas de terror a las que estábamos acostumbrados en tiempos no muy lejanos, el productor cinematográfico Alfred Hitchcock.

Es inconcebible que la irracionalidad prevalezca sobre la razón y, sobre todo, sobre las leyes. En efecto, en más de una ocasión se han pronunciado juristas de diversas especialidades jurídicas, expresando con valiosos argumentos que se trata de un asunto legalmente concluido. La resolución del Tribunal Contencioso Electoral, ante quien Jorge Yunda apeló la resolución adoptada por la mayoría de los concejales quiteños, que lo destituyó de sus funciones como alcalde, sujeto a las leyes pertinentes, es exigible y, por tanto, Jorge Yunda deberá retirarse de la Alcaldía para que Quito pueda empezar a ver nuevamente lo que hace por su futuro, que por ahora es muy lamentable.

Este enredo tiene connotaciones de diversa índole: el deseo de Yunda de permanecer “por encima de los muertos”, solo él sabe por qué y para qué, cuando la dignidad debería haber sido que en un gesto de respeto a la ciudad que representa, se vaya. para defenderse ante la Fiscalía por las graves denuncias en su contra por actos de corrupción.

Por otro lado, está el innegable deseo del Correísmo de mantener a Yunda en la Alcaldía, independientemente de que esté encadenado a una de sus piernas, quién sabe con qué fines, todos ajenos al destino de la capital. de la República.

Y finalmente, el bochornoso incidente provocado por un concejal, que en medio de la sesión del consejo conmemorativo del 10 23 1809 agredió físicamente a Yunda en un momento en el que hablaba de libertad …

Este acto supera los límites de la cordura, por decir lo mínimo.

Pero Quito no reacciona de la forma en que debería reaccionar. Por tanto, la pregunta inquietante es: ¿quo vadis Quito?

Quito, Luz de América, se está quedando sin energía …

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