No más prácticas de corrupción en la Asamblea

Las recientes denuncias que involucran a la vicepresidenta segunda de la Asamblea Nacional, Bella Jiménez, deben ser investigadas en detalle para saber hasta qué punto son ciertas y, de ser ciertas, dar lugar a cambios en la legislatura.

Pero los cambios no pueden ser solo de forma. Deben ir más allá de las sanciones. Se debe considerar una transformación de las leyes que rigen la Asamblea y las condiciones para el ejercicio de tan importante cargo.

De lo contrario, las denuncias y sanciones a los legisladores seguirán siendo una constante, convirtiendo a la Legislatura en un foco de corrupción.

“Debe haber cambios, no solo en la forma, sino en las leyes y la estructura”.

Es hora de dejar atrás los malos hábitos que se arrastran desde hace décadas porque, a pesar de lo que digan los partidarios de los últimos gobiernos, lo que pasó con la Constitución actual no fue más que un cambio de nombre.

La falta de ética, la corrupción, los negocios, los escándalos y las disputas de poder, entre otras prácticas, persisten y ahora se habla de ellas con mayor frecuencia.

Las quejas no solo deben ser investigadas internamente; deben conducir, si es necesario, a áreas legales. Deben cesar las prácticas corruptas.

Editorial de El Diario publicado este domingo 22 de agosto de 2021 en nuestra edición impresa.