Misión Caleb involucra a 180 mil jóvenes en proyectos sociales – Noticias

Este año el programa fomenta la integración de personas de diferentes culturas para trabajar por la comunidad.

16 23 2018

Por Mariela Espejo

El pastor Carlos Campitelli ve un aumento en el interés de los jóvenes por dedicar más tiempo al servicio de los demás (Foto: Divulgación)

En este mes de julio, unos 100.000 jóvenes de ocho países sudamericanos dedicarán sus vacaciones a participar en Misión Caleb, programa voluntario de servicio social y evangelización. Algunos de ellos ya están en acción y se dedican a visitar lugares donde no hay presencia adventista para llevar mensajes de esperanza y compartir principios bíblicos.

El énfasis del proyecto este año es promover el intercambio cultural, que se lleva a cabo a nivel internacional o regional. En la siguiente entrevista, el pastor Carlos Campitelli, líder de la juventud adventista de la región, explica los detalles del proyecto y destaca cómo, en estos doce años de la iniciativa, los jóvenes han contribuido visiblemente al crecimiento de la Iglesia.

¿Qué hay de nuevo en Mission Caleb este año?

Este año hemos trabajado sobre la base del intercambio internacional, que es un proyecto sudamericano, que puedes ir más allá de tus propias fronteras. Como se muestra en el video promocional. También el tema de este año es la fe en acción, que es nada más y nada menos que salvación y servicio, que es el gran objetivo de la Pastoral Juvenil: salvar del pecado y guiar en el servicio. Caleb toma esa dimensión un poco. Todos los materiales son elaborados por la sede administrativa de la Iglesia Adventista para Sudamérica, pero el resto, las estrategias y la aplicación del proyecto es más a nivel local. Incluso las fechas y la duración del proyecto se adaptan según cada ubicación.

La novedad es el intercambio cultural. ¿En qué lugares ha sido posible esto?

Ya se han realizado diferentes intercambios durante el mes de enero. Ahora en el mes de julio, hay gente de Uruguay que está en Paraguay y jóvenes de Brasil que están en Paraguay, en Bolivia. También hay chicos de Río de Janeiro que se han ido al sur de Argentina y viceversa. Suele haber intercambios así.

Este mes tenemos más jóvenes participando. Hay ocho sedes administrativas que participaron en enero y ocho ahora en julio. Solo una sede regional en el norte de Brasil, por ejemplo, tiene 30.000 jóvenes participando en el proyecto.

¿Cuántos jóvenes participarán en América del Sur durante estas vacaciones?

Ahora alrededor de 100 mil. Sumando los 80 mil de principios de año, podemos decir que en 2018 tuvimos 180 mil jóvenes en acción.

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El proyecto se llevará a cabo en Brasil, Perú, Argentina, Chile, Paraguay, Uruguay, Ecuador y Bolivia (Foto: Divulgación)

Mencionaste que el proyecto atrae a los jóvenes y ha atraído a más jóvenes a la Iglesia. ¿También ha animado a más personas a dedicarse a ser misioneros por más tiempo?

Sí, sin duda ha despertado vocaciones misioneras. Algunos chicos han decidido estudiar Teología tras la experiencia de haber participado en un proyecto evangelístico como Mission Caleb. Otros han venido a nuestras escuelas para prepararse y ser misioneros. Algunos hacen la Misión Caleb en su iglesia local o van a otros lugares. Ellos viajan y esa salida, esa aportación en otro lugar, también les enciende una llama misionera. Aquellos que quizás estaban un poco inactivos en su iglesia local, cuando regresan, ven que es posible usar sus dones en el servicio del Señor. Por eso se convierten en los líderes de su iglesia, porque regresan con una visión mucho más misionera que antes.

¿Qué lecciones ha aprendido de Mission Caleb a lo largo de los años?

Creer en la juventud, en el potencial que tienen y poner realmente los retos en sus manos. Y, por supuesto, cuando tenemos una iglesia donde los adultos son conscientes de esta necesidad de apoyo, que las cosas se pueden hacer juntos, el crecimiento es mucho más productivo para ambas partes. De manera especial, el joven se siente beneficiado por tener una experiencia real y vivida, que también dejó resultados.

Y para el futuro, ¿cuáles son los planes para Mission Caleb?

El plan es seguir con el proyecto y reinventarlo siempre, poniendo una nueva modalidad, algún elemento nuevo que sea atractivo para los jóvenes. Además, verlos ellos mismos proponer nuevas estrategias para llegar a diferentes lugares a través de las herramientas disponibles en la comunidad y los dones que pueden poner en servicio. También renovar la campaña de convocatoria todos los años y fortalecer la capacitación y la capacitación previa al proyecto Misión Caleb, porque uno de los grandes desafíos también es capacitarlos para ir pero saber qué hacer y cómo hacerlo.

Vea el video promocional:

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