La Universidad de las Artes invita a la ciudadanía a donar textos para crear bibliotecas comunitarias | Sociedad Revista

El punto de acopio es la Biblioteca de las Artes, ubicada en las calles Aguirre y Pichincha, y el plazo se extiende hasta el viernes 20 de agosto.

Cien alumnos de la Universidad de las Artes impulsa un proyecto de vinculación comunitaria para apoyar a cuatro entidades de sectores urbanos marginales en la construcción y adecuación de bibliotecas para los más pequeños: la Fundación Hilarte (Isla Trinitaria), la Unidad Educativa Intercultural Bilingüe Fernando Daquilema (Monte Sinaí), los vecinos del barrio Nuevo Ceibos (ex Socio Vivienda III) y la Red de Organizaciones Sociales del Monte Sinaí.

Estos jóvenes, todos del sexto semestre de las carreras de Danza, Teatro, Música, Producción Musical, Cine, Artes Visuales y Literatura, y liderados por los profesores Ana Carrillo, Pedro Mujica, Luis Páez y Natalia Tamayo, están motivando a los ciudadanos guayaquileños a donar libros con este noble propósito.

“Es importante considerar las inequidades en la distribución del conocimiento y las posibilidades en las que vivimos. Es importante tener en cuenta las enormes brechas de acceso en términos de cobertura educativa, el acceso al mercado laboral, a los sistemas de salud, agravado aún más por COVID 19 … Para nosotros es importante crear espacios y tiempos para trabajar juntos en procesos que promuevan un acercamiento a la lectura, la música, la pintura, el audiovisual, ambos para su disfrute y para tu creación ”, dice una entrevista concedida por los alumnos.

El punto de acopio de libros es la Biblioteca de las Artes, en Aguirre y Pichincha.

¿Por qué se llama Pacha?

Pacha es una palabra Kichwa que define el todo, implica la indivisibilidad del tiempo-espacio e implica la capacidad de acción en la creación-transformación de procesos vitales. En ese sentido pensamos que Las instituciones públicas pueden posibilitar la creación de tiempos y espacios que permitan a la ciudadanía ejercer sus derechos. En este caso, el derecho a la cultura y las artes.

¿Por qué eligió este tipo de proyecto?

Para nosotros, El trabajo conjunto con organizaciones sociales nos permite capacitar completamente a los estudiantes. porque nos ayuda a entendernos como parte de un todo, la ciudad, el país, la historia. De esta manera desarrollamos un aprendizaje incorporado que nos ayuda a cuestionar y valorar el trabajo de las artes y la cultura.

¿Por qué considera importante crear bibliotecas comunitarias?

La ciudad de Guayaquil cuenta con pocos espacios comunitarios dedicados a la cultura. Esperamos que en un largo proceso esta semilla que sembramos crezca por sí sola y cree una red de conocimiento. La biblioteca, de alguna manera, permite esta posibilidad y hace factible el acceso a los bienes y servicios culturales. Si vemos la biblioteca como institución ha experimentado un cambio importante: Pasó de un lugar que resguarda los libros y limita el acceso a un lugar que fortalece los procesos educativos, a convertirse ahora en puntos de encuentro comunitarios, mediación cultural, un lugar de transmisión y circulación de conocimientos y que también puede operar física o virtualmente.

Las bibliotecas comunitarias facilitan la articulación de la población a una producción cultural ya consolidada –libros, material audiovisual, representaciones teatrales, música, danza–; contribuir al planteamiento de servicios de calidad en términos educativos y culturales; se convierten en un espacio de intercambio de aprendizajes entre alumnos, profesores y vecinos; y por último, y quizás el más importante: se convierten en lugares y espacios donde es posible conocerse y encontrarse con otros y con ello reivindicar la memoria histórica de quienes han llegado a la ciudad y contribuyen, desde sus peculiaridades, a la economía y la formación de una cultura popular rica en expresiones.

¿Con qué criterio eligió las cuatro comunidades que se beneficiarán?

Los barrios en los que trabajamos tienen características comunes. Están hechos de población migrante – Afrodescendientes, indígenas de la Sierra, Montubios, campesinos migrantes de pequeñas ciudades, extranjeros – que llegaron a la ciudad como resultado de procesos históricos de crisis y construcción informal del casco urbano.

En estos sectores, la ausencia de espacios e instalaciones culturales es más evidente, en contraste con la alta inversión realizada en las zonas centrales. Las casas comunitarias son raras, en muchas ocasiones no son de acceso público, no hay parques, o los que existen están degradados y estigmatizados, los pocos espacios comunitarios son privatizados o administrados corporativamente, representando un problema para desarrollar las actividades comunitarias de manera democrática y sostenida. La falta de un trabajo de convivencia y comprensión del otro, la ausencia de trabajo en las oportunidades para expresarse y la violencia desencadenada por las difíciles condiciones de vida son plenamente reconocidas por los vecinos como factores que afectan a las personas y comunidades.

¿Qué mensaje quieres transmitir al público para que te apoye?

Sabemos que ha sido una temporada muy dura de soportar. Nos gustaría que pensáramos orgánicamente en el futuro, por ejemplo, que es posible unir fuerzas para emprender procesos amplios y beneficiosos que se logran de granito a granito. Creemos que es fundamental intentar transformar el aspecto de los barrios, el ocio de niñas y niños, las formas de hacer educación pública. Tus libros y donaciones son más que bienvenidos. (I)