La inflación en Argentina afloja su marcha, pero sigue en una meseta elevada

La inflación en Argentina fue del 2,5% en agosto de este año, la tasa más baja desde julio del año pasado, pero aún se mantiene en una meseta muy alta y los expertos no descartan una mayor aceleración en los próximos meses.

Según datos difundidos este martes por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el índice de precios al consumidor aumentó un 2,5% en agosto respecto a julio pasado y registró un incremento interanual del 51,4%.

La evolución de los precios confirma la tendencia a la baja que se ha producido desde el pasado mes de abril, luego de que la inflación subiera un 4,8% en marzo, su nivel más alto en lo que va del año.

El pasado mes de julio la tasa había sido del 3%.

En los primeros 8 meses del año, los precios acumularon un incremento del 32,3%, superando la meta del 29% marcada por el Gobierno para todo el 2021.

¿DEFLACIÓN O INERCIA?

Desde el Ejecutivo de Alberto Fernández aseguran que los precios están en “senda decreciente”.

“Hoy la Argentina está asentada en un proceso de desinflación paulatino y persistente”, dijo hace unos días el ministro de Economía, Martín Guzmán, en una entrevista televisiva.

Sin embargo, no todo el mundo interpreta la curva de comportamiento de precios como una senda consolidada de desinflación: hay expertos que prefieren hablar de “inercia” inflacionaria y de “aplanamiento” de precios a una tasa cercana al 3% mensual, que es muy alta. cuando se proyecta sobre una base anualizada.

“Después del pico de marzo, la inflación mostró cierta reducción hasta junio y luego cayó a alrededor del 3%”, dijo la consultora Analytica en un informe.

Para la consultora, la “menor volatilidad mensual de la inflación, producto de los controles cambiarios, requiere una mayor dureza fiscal y monetaria para atacar el fenómeno y, al mismo tiempo, estrategias que enfrenten inercias y expectativas”, incluyendo acuerdos con empresas. y sindicatos y reformas estructurales que complementen la política económica.

HACIA ADELANTE

Observando la dinámica actual de los precios, los economistas privados que consultan mes a mes al Banco Central su informe de expectativas proyectan que la inflación será de 48,4% este año, muy por encima de la tasa de 36,1% en 2020.

Según estas previsiones, la inflación sería del 2,7% en septiembre y también del 2,7% en octubre, pero acelerándose nuevamente de noviembre a enero de 2022, cuando llegaría al 3,3%.

Además de tomar en cuenta variables macroeconómicas y otras, como la evolución de la pandemia, y factores estacionales, los expertos también observan cómo el resultado de las primarias del pasado domingo puede afectar a la economía en general y a la inflación en particular, en las que el partido de gobierno Sufrió un duro revés, y el de las elecciones legislativas de noviembre próximo.

Para Marcelo Capello, economista jefe del Instituto de Estudios de la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL) de la Fundación Mediterráneo, si luego de las elecciones de noviembre, el oficialismo considera que tienen alta o media probabilidad de retener el poder en la presidencia. elecciones de 2023, “a partir de enero de 2022 podría haber cambios en la política económica que apuntan a acomodar algunas variables desequilibradas”.

Pero, según el economista, si a raíz de los resultados legislativos de noviembre el partido gobernante veía que tiene pocas posibilidades de ganar las elecciones generales de 2023, “podría decidir ‘quemar barcos’ en materia económica, con una política fiscal y fiscal muy expansiva. políticas monetarias” .

De ocurrir este último escenario y se implementara “una política fiscal y monetaria aún más expansiva que la que viene ocurriendo en el segundo semestre de este año, las consecuencias claramente serán una mayor inflación”, advirtió Capello. EFE