Joven cuenta cómo fue víctima de violencia doméstica

La violencia contra mujeres y niñas por el mero hecho de ser violencia alcanza niveles “escandalosos” de impunidad en América Latina.

25 23 2015

Brasilia, Brasil … [ASN] En el comunicado que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) compartió en su sitio web con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, una de cada tres mujeres y niñas en el mundo sigue siendo víctima de violencia. Aunque se han logrado algunos avances en las últimas décadas, como leyes contra el acoso sexual en 125 países, leyes contra la violencia doméstica en 119 países, y solo 52 naciones han aprobado leyes sobre violación conyugal, se espera que esta cifra se invierta. La violencia contra mujeres y niñas por el mero hecho de ser violencia alcanza niveles “escandalosos” de impunidad en América Latina.

Beatriz Limachi con su pequeña hija. Están acompañados en la foto por el pastor Joel Flores, locutor de la semana Esperanza Viva, donde se bautizó Limachi.

La Agencia de Noticias Adventista Sudamericana (ASN) obtuvo acceso a uno de los casos de violencia doméstica que se registró en Bolivia, y poco antes en Brasil. Es la historia de Beatriz Limachi, una joven boliviana que llegó a la ciudad de Sao Paulo (Brasil), a los 20 años, en busca de oportunidades laborales. En ese momento conoció a nuevos “amigos” que la llevaron a ir a fiestas nocturnas y beber alcohol. En una de esas salidas, Limachi relata: “No sé qué pasó, pero esa noche terminé en un hotel y había un“ extraño ”a mi lado, un“ amigo ”que me llevó a la fiesta. Me desperté muy preocupado y dije: “¡Qué hiciste! ¿Me has abusado? Con el paso de las semanas, Beatriz comenta que empezó a sentir molestias en su cuerpo y descubrió que estaba embarazada, fruto de una violación.

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Semanas después la víctima informó a su agresor de su situación, el hombre reconoció que abusó de ella. El ahora padre de su futura hija la llevó a Bolivia. Mientras estaba allí y una vez que nació su hija, su pareja comenzó a violarla físicamente. Limachi relata que lo peor sucedió cuando el padre de su bebé llevó a su padre a la casa y los dos lo mataron a golpes. La víctima sobrevivió a la brutal golpiza, y cuando los agresores salieron de la casa, decidió irse del lugar con su pequeña hija en brazos. Este es solo uno de los miles de casos que millones de mujeres experimentan todos los días en el mundo.

Hoy Limachi lleva una nueva vida, encontró ayuda en un programa desarrollado por la Iglesia Adventista del Séptimo Día, donde se bautizó la semana pasada.

Campaña contra la violencia

La Iglesia Adventista promueve la campaña Rompiendo el Silencio en ocho países de América del Sur; proyecto educativo para la prevención contra el maltrato y la violencia intrafamiliar que impulsa la organización religiosa desde 2002.

Debido al problema de los constantes abusos que se dan a diario en la sociedad y al silencio de las víctimas, fue necesario desplegar un plan que instruya a las personas a desarrollar sentido y respeto en las relaciones humanas y tener la capacidad de enfrentar estas circunstancias.

Marly Peyerl, coordinadora de campaña indica que, “para cambiar este escenario necesitamos un cambio de mentalidad. Es necesario no solo conciencia, sino también un cambio profundo en la visión de ser mujer ”.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), uno de los factores que ha influido en el aumento de la violencia es el consumo de alcohol y / o drogas ilícitas. [Equipo ASN, Cárolyn Azo]

Vea también la posición de la iglesia sobre el tema:

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