Falta de respeto por las medidas de bioseguridad en los autobuses

PROCESO. La nueva prueba permitirá a las personas obtener un lugar en cualquier universidad del país.

Editorial QUEVEDO

Mientras las autoridades buscan mantener el control de la ciudad y prevenir la propagación del coronavirus, en los autobuses urbanos la realidad es diferente. “No es posible que nadie controle el número de personas que se suben a cada bus, ni el conductor se encarga de hacerlo”, fueron las palabras de María Mora, que viajaba ayer por la mañana en un bus urbano.

La mujer, que se encontraba con su hija, de apenas dos meses, se asustó al notar que al llegar a la parada frente a la Universidad Técnica Estatal de Quevedo, el transporte se empezó a llenar y no hubo distanciamiento, ni medidas de bioseguridad desde el unidad no tenía alcohol para los usuarios.

Como Mora, otras personas intentaron llamar la atención del conductor, quien ignoró la solicitud de que no dejara subir más pasajeros. Según la ordenanza de bioseguridad, las organizaciones u operadores de transporte público deben disponer de gel antiséptico antibacteriano para uso de operadores, asistentes y usuarios. Además, en su artículo 23 literal 2 indica que las unidades de transporte público no deben viajar con exceso de pasajeros y cada conductor debe exigir mantener una distancia de 1.5 y debe estar sentado de acuerdo a las disposiciones del Comité Nacional de Operaciones de Emergencia por la pandemia. .

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