Cinthia Díaz, esposa del expresidente Jorge Glas, estaba en la playa El Murciélago de Manta vendiendo ropa.

Tiene un puesto callejero donde ofrece ropa nueva y usada.

También ofrece zapatos y joyas.

Díaz dijo que se ha dedicado a este trabajo desde que su esposo está en la cárcel.

Con las ganancias, dijo, ayuda a financiar las comidas, los abogados y las medicinas de sus hijos para Glas.
Díaz dijo que su negocio comenzó hace tres años en las calles de Quito, vendiendo su ropa para uso personal y con el paso del tiempo ha ido aumentando más artículos y complementos.

Jorge Glas mantiene dos sentencias firmes: por el delito de asociación ilícita relacionado con Odebrecht, seis años de prisión, y por cohecho pasivo agravado en el caso Cohecho 2012-2016, ocho años de prisión; y una sentencia en primera instancia de ocho años de prisión por el delito de malversación de fondos, que habría ocurrido en la negociación de la entrega del campo petrolero Singue.