Especial: Cómo guiar a los niños a lidiar con las bromas – Noticias

Según el especialista, los chistes pueden resultar muy dañinos y denigrar la imagen de los niños.

20 23 2016

El psicólogo recomienda a los padres que enseñen a sus hijos a sobrevivir en un mundo hostil.

Brasilia, Brasil …[ASN] La campana Breaking the Silence publicado en su sitio web un artículo sobre cómo manejar las bromas. La psicóloga Karyne Correia abordó el problema en el siguiente artículo.

Casi todo el mundo experimenta en alguna etapa de la vida (a menudo la niñez o la adolescencia) ser víctima de chistes o bromas. A veces los compañeros le dan apodos, otras veces la persona es estigmatizada por alguna característica física o de comportamiento. El hecho es que alguien que es bueno haciendo este tipo de bromas siempre encuentra la manera de hacerlo. Ocurre que el blanco de la broma no siempre se divierte con él, y aunque el bullying no esté configurado, la persona puede sentirse incómoda y que le hayan faltado el respeto.

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Cuando eso sucede y el niño viene a contárselo a los padres, es común que reciba la instrucción de “no darle cuerda”, de no darle importancia, para que el chiste pierda su gracia y cese. Es cierto que para muchas personas este es un consejo muy difícil de seguir. ¡Pero es un excelente consejo!

Si ignorar los chistes es una buena solución, meterse en ellos también puede serlo. Conocí el caso de un niño que interpretó al “patito feo” del grupo. Sus compañeros le pusieron un apodo, que en realidad era lo contrario de lo que pensaban de él. Imagina, por ejemplo, que te apodan “bonita”. Y en tono sarcástico así se referían a él. Ese niño se metió en la broma, cuando lo llamaron por el apodo no respondió expresando malestar, pero parecía estar bromeando consigo mismo también. Además de eso, comenzó a comportarse como un “lindo”. Comenzó a cuidar más su apariencia, y después de un tiempo, dejó de ser el “patito feo” del grupo. Usó algo para su propio beneficio que podría haberlo hecho sentir mal.

Aprender a lidiar con las bromas de los compañeros, ya sea ignorándolas o participando en ellas desde la infancia, es una forma de desarrollar habilidades para lidiar con situaciones similares en la vida adulta. Luchamos por un mundo con más respeto, pero debemos educar a nuestros hijos para que sobrevivan a un mundo hostil.

Aunque podemos orientar a los niños para que utilicen estrategias como ignorar los chistes o meterse en ellos, algunos chistes pueden ser muy dañinos y denigrar su imagen. Por eso es importante guiar al niño para que siempre hable con un adulto de confianza sobre lo que está sucediendo. Algunos chistes pueden adquirir proporciones que los caracterizan como acoso, y nuestros hijos no necesitan estar expuestos a eso. De esta forma, también formamos ciudadanos que sepan romper el silencio. [Equipo ASN, Karyne Correia]

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