El sorteo de la Champions League deja un camino exigente

El lanzamiento de la próxima edición de la Champions League, con destino a San Petersburgo, sede de la final, aventuraba un recorrido exigente para Atlético de Madrid, Barcelona y Villarreal y citas morbosas, como la del Paris Saint Germain en Leo Messi y el Manchester de Pep Guardiola. Ciudad.

A la espera de la configuración definitiva de las plantillas y posibles reencuentros y duelos aún impensables, el cartel de la próxima Champions League se instaló en Estambul.

Como es habitual, la ceremonia, en la que además de premiar a los mejores jugadores del pasado año, el personal médico danés y su capitán Simon Kjaer fueron homenajeados por su decisiva intervención con Christian Eriksen en la pasada Eurocopa, generó malvados enfrentamientos, un grupo de muerte y asuntos curiosos.

Por ejemplo, el Real Madrid se reunió casi el mismo cuarteto el año pasado, con la excepción del debutante e histórico Sheriff moldavo, que completó el Grupo D en lugar del Borussia Monchengladbach en la edición anterior. El Villarreal, en su regreso a la máxima competición europea, se topa con el Manchester United, con el que disputó la final de la Europa League en Gdansk.

El Atlético de Madrid, que partió como cabeza de serie de la Liga española, acaparó el mayor número de rivales sustanciales. En su cuarteto, B, el equipo de Diego Pablo Simeone que llevó no hace mucho al equipo rojiblanco a dos finales de la competición, tendrá que pujar por uno de los dos primeros puestos que dan acceso a octavos con tres ex campeones del torneo: el inglés. Liverpool, Porto portugués y Milán.

El equipo rojiblanco no tuvo suerte en cuyo grupo se reúne una parte importante de la historia de la Champions.

La igualdad por potencial de sus miembros solo puede compararse con la del Grupo A que conforman Manchester City, Paris Saint Germain, Leipzig y el Club Brugge. El actual subcampeón liderado por Pep Guardiola se reúne con el representante francés, finalista hace dos ediciones, que crece en potencial cada año y es un eterno aspirante al título.

Con más razón este año, apuntalado por Leo Messi que irrumpe por primera vez en el torneo con una camiseta diferente al Barcelona con acierto entre cejas.

A la grandeza de estos aspirantes se une Leipzig, animador en los últimos años. Y el Club Brujas, condenado a la eliminación.

El Barcelona, ​​por su parte, se reencuentra con el Bayern de Múnich, que ganó la Champions hace dos años tras sonrojar al representante español con un triunfo histórico y perjudicial. La plantilla de Ronald Koeman y la que ahora dirige Julian Nagelsman son claros candidatos a la clasificación por delante del Benfica y el Dinamo de Kiev, que vienen de las fases anteriores y que no dan la sensación de poder cuestionar la superioridad de bávaros y azulgrana. .

El regreso del Villarreal a la Champions carece de facilidades. Aunque empezó como cabeza de serie por su condición de campeón de la Europa League, se topa con la experiencia y el potencial del Manchester United, que ganó el título en Gdansk hace meses. Pero también está el Atalanta, un fijo en las últimas ediciones, en pleno crecimiento y capaz de frustrar cualquier pronóstico. El Grupo F lo completan los Swiss Young Boys, un escalón por detrás del resto.

El sorteo de Estambul allanó un camino suave para Sevilla y Real Madrid. El equipo sevillano, habitual en la Champions League, encontró en su horizonte al campeón de Francia, el Lille, posiblemente uno de los sembrados con menos destello. El equipo de Julen Lopetegui también rivalizará con el Salzburgo austríaco y el Wolfsburgo alemán.

El Real Madrid se topa con viejos y nuevos conocidos. Se enfrentaron al Inter y al Shakhtar el año pasado. Ganaron los dos partidos contra la selección italiana pero perdieron, sorprendentemente, ambos ante los campeones ucranianos. El Sheriff de la Liga de Moldavia completa el cuarteto. Cada cita europea será un acontecimiento histórico para este grupo.

El actual campeón, el Chelsea, lidera el Grupo H. El equipo de Thomas Tuchel es el gran favorito ante la Juventus, el Zenit de San Petersburgo y el Malmoe de Suecia. El turinés es el gran adversario de la escuadra londinense, reforzado por Romelu Lukaku y establecido como uno de los favoritos para repetir su éxito de la temporada anterior.

La configuración de la ruta europea se completó con el grupo C, el que menos repercusión adquirió por la menor relevancia aparente de sus integrantes. Comandado por el Sporting Club de Portugal, tiene como principal rival al Borussia Dortmund de Erling Haaland, un Ajax en permanente desarrollo y un Besiktas turco, siempre entusiasta.