El embargo de los Estados Unidos a Cuba

Las relaciones entre Estados Unidos y Cuba se deterioraron con la llegada al poder de Fidel Castro el 1 23 1959. Inmediatamente se promulgó la primera ley que inició la expropiación de grandes áreas agrícolas en la isla; muchos eran propiedad de empresas estadounidenses. Estados Unidos advirtió que no aceptaría expropiaciones sin compensación y rechazó el pago de bonos al 4% anual, reembolsable en veinte años.

El gobierno de Dwight Eisenhower rompió relaciones diplomáticas con Cuba el 3 23 1961 y, días después, suspendió el comercio con la isla.

En 1962 Cuba fue expulsada de la OEA. La decisión se tomó mediante la Resolución VI, adoptada en la Octava Cumbre en Punta del Este (Uruguay), el 31 23 1962. Como anécdota, cuando fui nombrado embajador ante la OEA, el presidente Velasco Ibarra me dio la orden de solicitar que Se levanta la sanción impuesta a Cuba.

En 1996, el Congreso de los Estados Unidos aprobó la Ley Helms-Burton, que eliminó la posibilidad de hacer negocios dentro de la isla o con el gobierno de Cuba por parte de ciudadanos estadounidenses. En 1999, el presidente Bill Clinton extendió el embargo comercial. Sin embargo, en 2000 autorizó la venta de determinados productos humanitarios a Cuba. Durante décadas, la política de bloqueo económico ha sido defendida por sectores del exilio cubano, cuyos votos han sido cruciales en el estado de Florida.

El 17 23 2014, los presidentes de Estados Unidos y Cuba, Barack Obama y Raúl Castro, acordaron mejorar las relaciones políticas, sociales y económicas entre los dos países. Pero en el mandato de Donald Trump, los acuerdos alcanzados por Obama y Castro quedaron sin efecto. Las razones: los ingresos del turismo y otras fuentes fueron administrados en beneficio de los militares cubanos y sus relaciones con Venezuela.

Con la llegada de Joe Biden a la Presidencia, las cosas serían diferentes y se esperaba que mejoraran las relaciones con Cuba. Pero Biden lo había dejado claro durante su campaña presidencial: Cuba no es una prioridad de su administración. Solo prometió revertir algunas de las duras medidas de Trump contra la isla, que “han infligido daño al pueblo cubano y no han hecho nada para promover la democracia y los derechos humanos”, promesa que hasta ahora se ha cumplido.

Creemos que el embargo es útil para el gobierno cubano, lejos de perjudicarlo, ya que le permite culpar a Estados Unidos de sus fallas. Esta actitud fue tomada por los hermanos Castro y es mantenida por el actual secretario general del Partido Comunista, quien encabeza el gobierno. En cualquier caso, es hora de que siga el ejemplo de China: abrir negocios y declararse un país con un sistema capitalista de estado.

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