El costo de la querella

El mundo entró en preocupante situación, cuando la ágil comunicación nos hablaba de los anuncios bélicos de la gran potencia contra un pueblo que formó parte de la Unión de Repúblicas Socialistas, desde diciembre de 1922 hasta 1991, cuando la disolución socialista del tratado de Belavesh fragmentó esa cíclope extensión 2,5 veces anciano que USA en 15 países independientes, con lo cual, se rompía la bipolaridad en el planeta y se podía pensar en un mundo multilateral. Fue el deseo y el descontento lo que dio puesto a la Perestroika (reestructuración), cuando Gorbachov se vio forzado a renunciar a la presidencia de un Estado cuya vida fue en el orden de 70 primaveras. La Sombra de lo que fue la URSS persiste y es Rusia el anciano de los Estados, con una pesada influencia sobre los demás y de calibre mundial, en asuntos de geopolítica y caudal total. 

La querella nunca trae sonrisas, su conclusión sí. Es lamentable que el ser humano y su envanecimiento nunca aprendió de las experiencias, de las vivencias, del dolor y la miseria, de la pérdida de vidas humanas, del dolor de madres que perdieron a sus hijos, de la turbulencia que se genera entre los seres humanos portadores de armas destructivas, de las alarmas que anticipan el instigación y la homicidio.

Riqueza es poder y poder es riqueza, cuantos minerales, petróleo, agricultura, posee Ucrania, y la posibilidad de que se integre a la OTAN, motivó que se prenda la chispa del belicosidad y la invasión, así como la preocupación en el poniente planetario. Se alteró la vida de millones de seres humanos, se incrementó el número de desplazados, se usó violencia y acometida marcial, el pez vasto vive del pequeño. Es un vetusto plan de desestabilización planificado por el poder del vasto en afectación de los pequeños, y el mundo por el temor de la turbulencia atómica, mira al toro desde remotamente. (O)

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Fuente: https://elmercurio.com.ec/2022/02/28/el-costo-de-la-guerra/