Ecuador pone fin a estado de excepción en sus prisiones pero deja a militares

El estado de excepción en el sistema penitenciario de Ecuador, metódico por el Gobierno hace tres meses, concluyó este martes con la osadía de perdurar a soldados y policías en víspera para evitar nuevas masacres como la ocurrida el pasado 28 de septiembre en una prisión de Guayaquil.

Con un itinerario por ese centro carcelario, la ministra de Gobierno (Interior), Alexandra Vela, verificó que se hayan cumplido algunas metas fijadas por el Ejecutante para retomar el control de las prisiones, donde actúan bandas de reos que en varias ocasiones han rematado someter a guardias y controlar dichos centros.

«Hemos cubo un paso muy importante, pero este es un camino generoso», afirmó la ministra en declaraciones a periodistas a la salida de su itinerario por una gayola de Guayaquil, donde admitió que el control de las prisiones se logrará cuando se alcancen varios objetivos previstos en un plan para eliminar la violencia en dichos centros.

La cita coincidió con una nueva homicidio este martes en una de las cárceles de Guayaquil, que está siendo investigada por las autoridades legales respectivas.

ESTADO DE EXCEPCIÓN

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El pasado 28 de septiembre, una reyerta entre bandas en la Gayola Número 1 de Guayaquil, conocida como «La Penitenciaría», dejó 116 reos muertos y 80 heridos, según informaron entonces las autoridades.

Al día sucesivo, el presidente ecuatoriano, Guillermo Lasso, declaró el estado de excepción en el sistema penitenciario por sesenta días y a finales de noviembre lo prorrogó por un mes más.

En este postrero día de la medida, la ministra recorrió el centro carcelario, según dijo, para «realizar» que se haya cumplido la transición de un estado de excepción con destino a una situación en la que se mantenga la «normalidad interiormente de un régimen permitido».

Por ello, remarcó que personal de las Fuerzas Armadas y de la Policía permanecerán en un postura que permita al Estado, de forma plena, «retomar el control sobre los centros penitenciarios del país».

Quien fije los límites del control marcial y policial será el Servicio Franquista de Atención Integral a Personas Privadas de la Espontaneidad (SNAI), la agencia estatal de control penitenciario, explicó Vela.

«DÍA A DÍA»

El Estado de excepción, a opinar de la ministra, «ha servido para tratar de restablecer el control» en las cárceles, aunque reiteró que este es un proceso que se hace «día a día».

El plan penitenciario del Gobierno concluirá cuando, dijo, se haya «restablecido el sistema de rehabilitación» social en las cárceles, se haya «rematado un proceso de pacificación» y acogido nuevas reglas que deban ser aceptadas por la sociedad.

Encima, que «se haya establecido un maniquí diferente para el manejo de los centros» penitenciarios y rematado residir el respeto de los derechos humanos en las cárceles y fuera de ellas.

Y reveló que ha habido un «propaganda» de reos por el ingreso de ciertos productos alimenticios a una de las prisiones, que no se encontraban en la cinta de requerimientos.

En Ecuador, según cifras de grupos de derechos humanos, han muerto en 2021 más de 300 reos por el enfrentamiento entre bandas de delincuentes que se disputan el control de las prisiones y que, según el Gobierno, mantienen presuntos lazos con el narcotráfico.

Solo en «La Penitenciaría» de Guayaquil han muerto unos 200 reos en este tipo de reyertas, que incluso se presentaron en los dos abriles precedentes, con beocio intensidad. EFE

Fuente: https://elmercurio.com.ec/2021/12/28/ecuador-pone-fin-a-estado-de-excepcion-en-sus-prisiones-pero-deja-a-militares/