Dos viceministros del Interior renuncian en Perú por cambios en la Policía

Los dos viceministros del Ministerio del Interior del Perú presentaron su renuncia irrevocable a sus respectivos cargos, al considerar que se están tomando decisiones que podrían poner en peligro la confianza y el trabajo de la Policía Nacional (PNP).

El viernes pasado, el viceministro de Orden Interno, Carlos Enrique León, y el viceministro de Seguridad Pública, Nicolás Zevallos, enviaron sus cartas de renuncia al nuevo ministro del Interior, Juan Carrasco Millones, quien hace apenas una semana asumió su cargo de jefe de cartera en el flamante gobierno de Pedro Castillo.

En sus cartas, difundidas este sábado por Zevallos a través de su cuenta oficial de Twitter, los viceministros expresaron su rechazo a los recientes cambios dentro de la Policía Nacional, que “afectan la institucionalización del sector”.

“Hemos tomado conocimiento de decisiones que no garantizan las condiciones necesarias para continuar y sostener la labor de fortalecimiento y modernización de nuestra Policía Nacional del Perú, así como la generación de confianza pública en el sector Interior”, dice el texto de Zevallos.

Por su parte, León critica específicamente el intento de nombrar a Grover Mamani como titular de la Dirección General del Gobierno del Interior, quien “no cumplía con el perfil requerido para el cargo” por carecer de título profesional.

Según el viceministro de Orden Interno, el nombramiento de Mamani sería “ilegal” y atentaría contra sus “principios, con riesgo de denuncia penal”.

FORTALECIMIENTO DE LAS RONDAS

En su discurso de toma de posesión del 28 de julio, el presidente Castillo declaró que “la seguridad ciudadana es uno de los problemas más sentidos por la población peruana” y que “la labor de la Policía Nacional en la lucha contra” este mal “que azota al país, donde “Las pandillas, las pandillas y los robos callejeros continúan arrasando”.

Ante este escenario, el profesor rural se comprometió a “ampliar” y “fortalecer” las patrullas campesinas e incluirlas en el sistema nacional de seguridad ciudadana.

Castillo formó parte de las rondas campesinas en su humilde región natal de Cajamarca, cuna de esta suerte de milicia andina autogestionada que, desde fines de la década de 1970, lucha contra la delincuencia rural.

El mandatario explicó que su gobierno fortalecerá la ley de rondas, “respetando su autonomía”, les asignará un presupuesto para brindarles “la logística necesaria” y promoverá “su participación en la fiscalización de las autoridades en la ejecución”. de la inversión pública en las comunidades ”.

Sin embargo, el ministro Carrasco descartó “rotundamente” la participación de las rondas en Lima como estrategia contra la inseguridad ciudadana.

“Definitivamente, categóricamente, lo niego y lo descarto (…). La policía cumple un papel fundamental y constitucionalmente autorizado. No hay disposición por parte de mi despacho para implementar rondas en la ciudad de Lima ”, dijo el día anterior el ministro del Interior, en declaraciones a los medios de comunicación. EFE