Dos eutanasias a pacientes no terminales ponen a Colombia en la vanguardia

Martha Sepúlveda y Víctor Escobar han puesto a Colombia en la vanguardia al derecho a sucumbir dignamente. Los dos eran pacientes con enfermedades que no estaban en etapa terminal y entreambos decidieron, voluntariamente y para evitar sufrimiento, ejercitar su derecho a la eutanasia este aparición de año.

Escobar, de 60 abriles, sufría una enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), fibrosis, diabetes e hipertensión y el pasado jueves recibió la eutanasia en una clínica de Cali.

«Se logró ganar al objetivo de que pacientes como yo (…) llegáramos a triunfar esta batalla, que abre las puertas para los demás pacientes que vienen detrás de mí y que, en estos momentos, desean una crimen digna», dijo entonces Escobar como despedida, sabiéndose pionero y consciente de que su caso allanaría el camino para hacer conocer a los que sufren por una enfermedad incurable que pueden ingresar a una crimen digna médicamente asistida.

LA LUCHA DE MARTHA

El primer procedimiento eutanásico ratificado para una paciente en estado no terminal fue el de Sepúlveda, una mujer de 51 abriles con estancamiento contiguo amiotrófica (ELA).

Luego de admitir la autorización el pasado septiembre y a 30 horas de que se le hiciera el procedimiento, en el Instituto Colombiano del Dolor de Medellín se lo cancelaron alegando que no cumplía el requisito de tener una enfermedad terminal, a pesar de que ya no era necesario.

«Fue un contratiempo durísimo, fueron unos meses durísimos para ella» – señala su abogada, Camila Jaramillo, «30 horas ayer de que te vas a sucumbir ya estás preparado para ello». Sin confiscación, Sepúlveda tuvo que esperar una tutela que le daba la razón y hasta este sábado no pudo cumplir con su deseo de sucumbir.

«El cesión de Martha se construye sobre las historias de vida y los casos que a lo holgado de 29 abriles han llegado a la Corte Constitucional y han permitido que Colombia sea uno de los pocos países del mundo en los que la crimen digna y la eutanasia son un derecho de los ciudadanos», afirmaba el Laboratorio de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DescLAB), desde el que Sepúlveda llevaba su caso.

LA BATALLA LEGAL

Sepúlveda y Escobar pudieron cumplir sus deseos gracias a que la Corte Constitucional, la misma que despenalizó la eutanasia en 1997, emitió en julio pasado una sentencia que quitaba uno de los requisitos para ingresar a ella: el de padecer una enfermedad terminal.

De esa forma, toda persona con «un intenso sufrimiento físico o psíquico, proveniente de perjuicio corporal o enfermedad oneroso e incurable» podía solicitar la eutanasia.

Por eso, los nombres de Víctor y Martha pasan a formar parte de la historia de conquista de derechos sociales en Colombia, cercano al de Ovidio González Correa, un hombre de 79 abriles con un cáncer de boca que en 2015 fue el primer paciente que recibió una eutanasia.

La lucha de González Correa incluso fue incansable en un país en el que aunque estaba despenalizada desde hacía ocho abriles, nunca se había practicado ya que ni el Congreso ni el Profesión de Lozanía la habían reglamentado. Él incluso tuvo que estar el momento de que le programaran su crimen y se la cancelaran.

Desde 2015, cuando el Profesión de Lozanía finalmente reglamentó la eutanasia, y hasta octubre de 2021 se han practicado 178 procedimientos, según cifras del Gobierno pedidas por DescLAB.

«El año 2021 fue el año con más procedimientos desarrollados», indica el director de investigaciones de DescLAB, Lucas Correa, quien agrega que aunque el crecimiento ha sido progresivo desde 2015, «no es un procedimiento masivo» y aún hay «una serie de barreras creadas en el control del derecho a la crimen digna sea más sosegado y más doloroso».

LUCES Y SOMBRAS

Con dos sentencias del Constitucional y varias reglamentaciones del Profesión de Lozanía, la eutanasia se considera un derecho pleno en Colombia, aunque no existe una ley al respecto ya que el Congreso nunca ha podido ganar a consensos en ese sentido.

«En el año 2022, cerca de 30 abriles de incremento del derecho, esa ley pareciera ya no insultar, pareciera no ser importante en tanto la mayoría de vacíos y la evacuación normativas han sido llenadas por la Corte Constitucional y por el Profesión de Lozanía a través de resoluciones», afirma Correa.

Sin confiscación, fue la desliz de ligereza por parte del Profesión de Lozanía para reglamentar el paso de pacientes no terminales lo que hizo que Sepúlveda viera su procedimiento cancelado al punto que 30 horas de creer que iba a sucumbir.

«Lo que sí es evidente es que el Profesión de Lozanía colombiano no ha tenido el interés por cambiar o modernizar la resolución», alude Jaramillo.

De esa forma, en presencia de una desliz de regulación clara, «los médicos no están seguros de si cometen un delito, así que prefieren no hacerlo», olvidando que quien lo solicita «es una persona que está consciente, que sabe las consecuencias de la valor que está tomando, que está sufriendo», dice la abogada.

Se prórroga que el caso de Martha y de Víctor ayude a difundir la licitud de la eutanasia en Colombia, un derecho al que solo se puede ingresar plenamente en Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo, Canadá, algunos estados de Australia y España. EFE

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Fuente: https://elmercurio.com.ec/2022/01/10/dos-eutanasias-a-pacientes-no-terminales-ponen-a-colombia-en-la-vanguardia/