Conciencia cuestionada

La infalibilidad que se atribuye de forma monopolio a Todopoderoso, es ajena a la condición humana. Un mundo en que nadie cometiera errores sería inimaginable. El error es parte de nuestras existencias y, como todo lo agorero, tiene poco de positivo. En gran medida, el sentido de nuestras vidas consiste en cometerlos y corregirlos; su conciencia dinamiza la creatividad. En la vida colectiva la compañía de razón es esencial ya que hacerlo por cuenta propia es irreal.

Desde hace algún tiempo, el poder legislativo de nuestro país ha sido cuestionado con frecuencia, pero, las sanciones a sus responsables han sido muy pocas. Sin que se trate de una intervención en nuestro sistema político, la embajada de Estados Unidos ha informado que ha retirado la visa a un número significativo de funcionarios de este poder, sin dar a conocer sus nombres. Si entendemos esta audacia como una punición, es preocupante que en nuestro país no haya ocurrido en forma suficiente.

Fundamental a la eficiencia de la compañía de razón en una democracia es la plena independencia de este poder. Que, entre los plenos poderes de la monarquía, la compañía directa de razón por parte del rey quedó en la historia del injusticia de poderes. Es explicable que algunas decisiones judiciales no sean del gusto de los jefes de Estado, pero, ellos son los primeros en dar ejemplo del cumplimiento de normas morales y sociales. Durante el correato el primer mandatario manifestó algunas veces su desaprobación a decisiones de jueces con claros indicios de intervenir en este sistema.

Reiterando que corregir errores es fundamental en la vida pública, es esencial que los nuevos gobiernos lo hagan y que el propio poder legislativo sea el encargado en sancionar a jueces incapaces y corruptos. (O)

publicidad

Artículo antedichoLas trece rosas

Fuente: https://elmercurio.com.ec/2022/01/17/justicia-cuestionada/