Autoritarismo y democracia

La evolución de la filosofía de los Derechos Humanos nació cuando se conocieron los crímenes de guerra perpetuados en la Segunda Guerra Mundial, convirtiéndose en una necesidad universal en defensa y protección de cada persona, reconociendo a través de la democracia, su dignidad, libertad e igualdad, asegurando el bienestar común, máxima inversión del Estado.

Los reclamos de libertad de la población cubana se deben más al descontento por la escasez de alimentos, un sistema que nunca tuvo en cuenta la igualdad y la dignidad, el sistema ha provocado carencias extremas, precariedad económica, falta de agua potable, luz, alimentos, medicinas. y déficit en infraestructura sanitaria. En Venezuela, que sigue el mismo camino, el pueblo sufre la opresión del autoritarismo más el ataque salvaje de las pandillas que quieren apoderarse de espacios clave en las ciudades, debido a la ausencia de control estatal, dejando a la población presa del abuso estatal y las mafias. En Nicaragua, las pretensiones de Ortega de perpetuarse en el poder y ahora lleva 15 años en el poder, en tres mandatos desde su regreso en 2007, priva a sus opositores de la dignidad humana, enviándolos a prisión, así como la censura de los medios de comunicación. informando sobre las protestas, sus acciones son una brutal represión y acciones contra la libertad de expresión.

Solo en la democracia se garantiza la dignidad humana, por el respeto existente a las diferentes formas de pensar, de la misma manera, nace la igualdad basada en el respeto y la oportunidad que ofrece la libertad. Si las autoridades se eligen por voluntad popular, es obvio que la colaboración del pueblo ayuda a salvaguardar los intereses de todos. Un ejemplo de lo anterior, la vacunación en el gobierno anterior fue gestionada y controlada por el Estado, lo que dificultó su desempeño y dio paso a irregularidades, en el actual Gobierno, privados, instituciones educativas y de todo tipo, colaboran para que toda la población sea protegido en el menor tiempo posible. Un ejemplo, esa participación global dirigida a una causa mejora las condiciones del país.