Un oficial de seguridad de la prisión fue capturado cuando llevaba 100 balas de calibre 9 milímetros en el dobladillo de sus pantalones.
El hecho ocurrió hoy en el centro de detención social Cotopaxi.
La agente se puso a las órdenes de las autoridades judiciales que serán las encargadas de decidir su futuro legal.