El GAD municipal de Portoviejo está haciendo lo correcto al decidir la construcción del segundo centro comercial autónomo en la manzana que ocupa el Centro Comercial Municipal.

Es, al mismo tiempo, una decisión tardía y correcta. Tarde, porque han pasado cinco años desde el terremoto y bien podría haberse hecho hace mucho tiempo, cuando los comerciantes manifestaron su oposición a la construcción de una plaza en el lugar.

Y es correcto, porque es bueno que el alcalde y los concejales hayan sido flexibles ante la solicitud de reactivación comercial de los vecinos. El comercio es una de las actividades más destacadas en la capital manabí, aunque tras el terremoto de 2016 los vecinos del centro de la ciudad se dispersaron, precisamente porque ese sector se convirtió en la denominada zona cero del terremoto.

“La decisión se toma a los cinco años, cuando bien podría haberse hecho antes”.

En 2015, el comercio representó el 14,4% de la economía cantonal y en 2019 fue el 11,19%. La recuperación ha sido lenta, principalmente debido a la falta de apoyo.

Es bueno, entonces, tomar medidas para asegurar el regreso del comercio al centro de la ciudad.

En cuanto a la propuesta de que el lugar sea un recordatorio de la tragedia, bien puede diseñarse una construcción comercial con un ícono que represente lo sucedido.