7 consejos para reestructurar las finanzas en tiempos de crisis – Noticias

Comprenda qué principios adoptar para afrontar las tormentas con prudencia.

Por Jefferson Paradello
12 23 2020

Ante un nuevo escenario, es necesario adaptarse para afrontarlo de la forma más cómoda (Foto: Shutterstock)

La pandemia del nuevo coronavirus no solo alteró los índices de las bolsas de valores: incluso quienes no tenían una sola acción vieron que su dinero sufría variaciones. La caída del precio del petróleo, la subida del dólar, la paralización de los servicios y la dificultad para equilibrar la oferta y la demanda también impactaron en los bolsillos de la población, especialmente en los que viven en países pobres y emergentes.

Varios sectores se vieron afectados por la falta de clientes, que se quedaron en casa como medida de protección para evitar la contaminación y propagación del virus. Los especialistas aún no tienen una respuesta final sobre cuánto tiempo tomará hasta que la economía del planeta vuelva al mismo nivel que estaba antes del COVID-19. Se estima que esto llevará al menos algunos años.

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Ante un escenario incierto, es necesario reprogramar para afrontar los próximos meses, explica el consultor y educador financiero Felipe Benfenatti. Por lo tanto, sugiere siete prácticas que pueden aliviar su bolsillo y adoptarlas como un nuevo estilo de vida en lo que respecta a las finanzas personales.

Priorice lo esencial – Más que nunca es necesario orientar los recursos hacia lo esencial, como la alimentación, la salud y la vivienda (ya sea para pagar el alquiler o mantener los servicios esenciales de una vivienda, como la luz y el agua).

Corta lo superfluo – ¿Qué tal hacer una lista de cosas que ya no pueden formar parte de la factura de la tarjeta de crédito? Puede ser un servicio transmisión poco utilizado, televisión por cable o incluso disminuir el número de pedidos en entrega. Vea si hay débitos automáticos que ya no recuerde. Por supuesto, aquí también están los recortes en los alimentos que no marcarán una diferencia en su dieta, y usted sabe cuáles son.

Otra medida que se puede adoptar para reducir costos es intentar renegociar el valor de algunos servicios, como el plan de internet en casa o el celular, por ejemplo.

Adopte nuevos hábitos – Si solía pasar largas horas frente al televisor, navegando por Internet o incluso pasando mucho tiempo en la ducha, ahora es una excelente oportunidad para hacer cambios. Para ahorrar energía, dedique más tiempo a leer u otras actividades que no requieran el uso de electricidad. Disminuya el tiempo al bañarse o intente bañarse con agua fría.

Vende lo que no necesitas Muchas personas guardan en casa durante años artículos que rara vez se usaron y que probablemente nunca se volverán a usar. ¿Por qué no aprovechar este momento para venderlos y obtener recursos? Los valores comprados pueden constituir el fondo / reserva de emergencia (si no sabe lo que eso significa, averigüe aquí).

Emprender – Quedarse en casa por más tiempo también puede ser una oportunidad para ser creativo y comenzar un nuevo proyecto. Por ejemplo: si te gusta o tienes la posibilidad de preparar pan, puedes ofrecérselo a amigos o vecinos por un precio justo y asequible. Lo mismo se puede hacer en relación con los pasteles y tartas. También es posible dar a conocer los servicios de costura y fabricación de máscaras, que se han vuelto obligatorios en muchos lugares. Evalúe lo que hace mejor y transforme su talento en una pequeña empresa.

Ampliar el uso del fondo de emergencia – ¿Conoces esa reserva destinada a momentos difíciles? Posponga su uso el mayor tiempo posible, hasta que realmente ya no sea posible. Con un escenario aún desconocido, tener seguridad con respecto a los próximos días es fundamental para el presupuesto familiar.

Invierta solo si es seguro: Con la escasez de inversiones de renta fija que generan rendimientos significativos, miles de personas han puesto sus ojos en acciones, acciones. Y con la caída del valor de mercado de varias empresas, muchas personas han visto esto como una oportunidad para incrementar sus ingresos a medio y largo plazo. Pero, ¿es realmente el momento de avanzar en esa dirección? La respuesta es simple: invierta solo si está económicamente cómodo y con una reserva de emergencia de al menos 12 meses en relación con sus gastos.

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